Consume local, también de viaje

Aunque todavía en una asignatura pendiente, más o menos todos y todas sabemos que debemos favorecer al comercio de barrio y cercanía. Nos resulta fácil entenderlo cuando ese negocio pertenece a nuestros vecinos y vecinas, gente con nombre y caras conocidas, sin embargo, cuando viajamos, es más fácil caer en las compras de grandes superficies, quizás porque nos resultan aún más familiares que las tiendas de esos barrios desconocidos. Pero favorecer al comercio local siempre es beneficioso, y al igual que queremos que los y las turistas inviertan en nuestros negocios locales, debemos hacer lo mismo cuando somos nosotros y nosotras los visitantes.

Una de las mayores consecuencias de los cambios en el modelo de consumo actual ha sido la paulatina e inexorable desaparición de muchos de los pequeños negocios y tiendas que nutrían no sólo de género y servicios a las ciudades, sino también de historia y paisaje propio a las mismas. Cuando viajamos nos gusta encontrar eso que hace únicas a las ciudades y a los pueblos, y esto, además de sus monumentos y costumbres, también son los negocios locales. Suena bastante contradictorio esperar encontrarnos y disfrutar viendo y descubriendo este tipo de negocios, pero no apoyarlos consumiendo en ellos. Asimismo consumir productos locales nos hace vivir de una forma más auténtica la experiencia de viajar.

Los pequeños comercios locales deben protagonizar la recuperación de la ciudad viva, segura, amable, multifuncional, comercialmente justa, socialmente equitativa, culturalmente diversa y generadora de empleo estable local. Ahorrarse unos pocos euros comprando en una gran superficie que no ofrece los valores añadidos de estos negocios no merece mucho la pena. El pequeño negocio local da vida al barrio y da igual si ese barrio es el tuyo o es uno que estás visitando por primera y única vez. Reflexionar sobre nuestros hábitos de consumo y sobre nuestra responsabilidad a la hora de consumir es tan necesario en nuestro día a día como cuando viajamos.

Si todavía no tienes muy claras cuales son las razones por las que debes apoyar el comercio local también cuando viajas, aquí te damos diez, apunta:

  1. Apoyarás la economía local.
  2. Disfrutarás de un viaje mucho más auténtico.
  3. Promueven una economía mucho más justa, sostenible e incluso social.
  4. Estos negocios dan identidad a los barrios y contribuyen a la vitalidad y mejora de los mismos. Además, los comercios locales contribuyen a la seguridad de las calles, manteniéndolas iluminadas, limpias y con vida.
  5. Consumirás productos de mayor calidad.
  6. Sentirás un trato más cercano por parte de los locales.
  7. Tendrás oportunidad de entender un poco mejor su cultura.
  8. Brindan un ambiente más tranquilo en el que se es posible realizar compras sin estrés ni prisas.
  9. Pagan impuestos y favorecen a la optimización de los servicios públicos.
  10. Es mejor para el planeta. Generalmente los negocios locales apuestan por producto local, lo que evita los grandes desplazamientos de producto, así como muchos de los residuos plásticos que derivados de los embalajes en los contenedores.