Eco ansiedad, enfréntala.

La Asociación Americana de Psicología publicó en 2017 un informe llamado “ Salud Mental y Nuestro Clima Cambiante: Impactos, Implicaciones y Orientación’. En él se define la eco ansiedad como un “miedo crónico a nuestro final medioambiental”

Es difícil seguir engañándonos en estos momentos en los que desde las redes y los medios de comunicación se habla tan a menudo del impacto nocivo del cambio climático sobre la vida que hasta ahora hemos conocido. A menudo tengo la sensación de que muchos de ellos nos preparan para hacernos a la idea de lo imbatible. Se habla del resultado de nuestras decisiones diarias sobre la temperatura del planeta a menudo de forma algo superficial y sin darnos alternativas reales. Se busca el clik de la catástrofe y se apela al terror que nos causa la idea del final de nuestra existencia. Poco se habla de cómo ese mismo miedo nos ha llevado al sistema en el que vivimos actualmente y de cómo el sistema de consumo actual ha aparecido siempre en los momentos claves en forma de figura salvadora de nuestros problemas. Las nuevas alternativas necesitas de informaciones veraces que apelen a otros mecanismos humanos. Apelar a nuestra esperanza y a nuestra capacidad de adaptación al cambio para la supervivencia son enfoques realmente necesarios en estos momentos. Ayudarnos a superar esa ansiedad es ayudarnos también a entender lo que nos ha traído hasta aquí y a ponerle remedio. 

Actúa – hacer de hacer algo grande de nuevo es muy necesario. El miedo tiende e impedirnos la acción. El miedo rebaja nuestra capacidad de protesta. Ponerte en marcha te va a ayudar a disminuir la ansiedad. Nadie pide grandes gestos. El poder que tenemos como consumidoras y consumidores es enorme. Cuida de ti y sé activista de tu día a día. 

Reduce- la sociedad actual apela a llenar nuestros días con actividades de todo tipo. No podemos parar de organizar planes hasta caer rendidos a la noche al llegar a casa. Lo que sea con tal de no tener tiempo para enfrentarnos a la verdad que nos rodea, a nosotras y a nosotros mismos. Sin embargo el futuro nos urge a recapacitar, a conocernos para poder decidir lo realmente importante. Nos urge también a enfrentarnos sin miedo a nuestras decisiones pasadas, a no culpabilizarse y a emprender nuevos caminos que nos acerquen a nuestras nuevas ideas sobre el planeta. Frena y descansa. Concédete tiempo para poder escucharte. 

Cuida tu alimentación – la ansiedad ataca directamente a nuestro sistema inmunológico. Una mala alimentación nos desequilibra física y psicológicamente. Busca tiempo para elegir tus productos frescos y para cocinarlos con calma para ti. Estarás también cuidando de la salud de tu entorno. 

Adelántate – si ya te has tomado tu tiempo para saber cual es la idea acerca del cambio climático que más te atormenta, no lo dejes todo al destino. Prepárate para ella. Prepara kits que puedan ayudarte en situaciones de crisis. Quizás esto pueda parecerte algo exagerado ahora pero piensa por ejemplo en uno de los resultados más evidentes del cambio climático en los últimos veranos. Los incendios. Si vives en una zona con peligro de incendio y crees que un purificador de aire puede ayudarte o unas máscaras, tenlas a mano. Busca tu tranquilidad. 

Disfruta de entornos naturales – es una de las maneras más placenteras de combatir la ansiedad. Además conectaras con el entorno que debemos proteger y entenderás viéndolo de cerca, la importancia de nuestras decisiones para evitar su destrucción. 

Mantente activa y activo – pasar horas sentado en un coche comiéndote el tráfico actual de nuestras carreteras no te va a aportar nada bueno. Camina o ve en bici siempre que te sea posible, busca un ejercicio que se adapte a tus gustos o a tus horarios. Tu cuerpo y tu mente se van a ver realmente beneficiados. 

Únete – la emergencia climática nos influye a todas y a todos. Da igual la ideología que tengamos o la cultura en la que hayamos crecido. Busca a personas afines con las que compartir tus descubrimientos e inquietudes. Te ayudará a reforzar tus pautas y a encontrar nuevas metas. 

Aprende algo nuevo – enfócate en lo importante. Estar entretenidas y entretenidos es crucial para superar momentos de crisis. Busca nuevos proyectos, aprende a hacer tus propios muebles, a cuidar de tus plantas, a plantar árboles. Verás como la idea que tenemos de nosotras mismas es mucho más limitante que la propia realidad. El consumo ha acabado con muchas de nuestras capacidades, vuelve a aprenderlas. Muchas de ellas como la jardinería o cocinar pueden ser realmente relajantes. 

Busca ayuda profesional- si la ansiedad se traduce en trastornos de sueño o alimentarios, no te quedes en la información que encuentres en internet. Tu seguridad y tu salud son lo primero, dales la importancia que tienen realmente. Muchas veces los enfoques externos son una gran ayuda. 

Haz las calles tuyas y protesta – siempre desde lo pacífico. La violencia tan común en nuestra sociedad actual nunca nos ha traído nada bueno. Se trata de buscar nuestra paz, nuestra tranquilidad. Ocupa el espacio público que te pertenece para dejar claro que no estás dispuesta y dispuesto a seguir alimentando la maquinaria que está acabando con nosotras y nosotros. Es muy importante saber decir que no, marcar nuestros propios límites y no permitir que los gobiernos negacionistas decidan sigan decidiendo nuestro destino favoreciendo sus intereses económicos. Votar es ahora más importante que nunca, protestar también.