¿Puede el Coronavirus ayudarnos a llevar una vida más slow?

Desde Lo Mínimo nos hemos estado planteando estos últimos días cómo el Coronavirus puede afectar a las rutinas de consumo responsable. Las últimas noticias, acerca de las compras masivas por impulso en Madrid y Vitoria, nos han llamado poderosamente la atención. 

Papel higiénico y alimentación en general agotados en pocas horas en grandes superficies a causa del miedo. Siendo incluso conscientes de vivir en un sistema sobre abastecido, el temor a una catástrofe global nos nubla la razón y nos coloca en un escenario pre apocalíptico en el que además, dejamos de preocuparnos por el que tenemos al lado. 

En ocasiones hemos comentado que una parte importante de nuestras rutinas de consumo positivas, pasan por ser conscientes de la germenfobia que nos provoca la publicidad. Quizá ahora, las verduras envueltas en plástico nos parezcan más higiénicas. ¿Puede el Coronavirus en ese caso acabar con nuestras pautas de consumo responsable? ¿Qué respuestas debemos dar? 

Sobre la alimentación

Lo primero a tener en cuenta son las recomendaciones que nos ofrecen los especialistas. Lavarse las manos y evitar tocarnos la cara. Comprar verduras no envueltas o la compra a granel, es igual de arriesgado que comprar cualquier otro producto. Pensemos por un momento en la cantidad de gente que ha manipulado los envases antes de que lleguen a los supermercados y la cantidad de gente que los toca y los manipula una vez allí. 

Si en tu tienda habitual de productos a granel no te permiten comprar, por motivos de seguridad, en tus contenedores propios, recuerda que siempre que te veas obligada u obligado a comprar producto empaquetado, lo mejor es comprar el que contenga más cantidad. De ese modo, si el envoltorio es plástico, asegurarás algo más su reciclado. 

Sobre nuestra higiene

Los últimos días, el papel higiénico ha sido elevado a símbolo de nuestro sistema de consumo. Si se acabara en el mundo, os podemos asegurar que sobreviviríamos. Casi todo el mundo tiene por casa camisetas viejas que se pueden hacer trapos y poner posteriormente a lavar junto con nuestra ropa interior. Todas y todos llevamos restos de orina en nuestra ropa interior a diario. Nadie va a morir por eso. O sencillamente utilizar agua. Es evidente que la gente tenía necesidades fisiológicas mucho antes de que existiese el papel higiénico. 

Sobre el take away

Hay ya varias empresas que por motivos de higiene no te sirven el café o  comida en contenedores reutilizables. El número de personas que utilizan sus tazas de café, sus tuppers o que sencillamente se niegan a utilizar vasos para llevar (que a pesar del esfuerzo de las compañías en que sean reciclables, siguen generando toneladas de basura anuales con sus tapas, cucharas, envoltorios de azúcar, etc.. ) ha crecido considerablemente.

La mayoría de estas personas que ya siguen esta pauta de consumo positivo a nivel global, son conscientes de que si en un local no son capaces de adaptarse a su necesidad de reducir, es un local al que no se puede ir. La alternativa a esta medida es sencilla:  hacerlo en casa. 

Pensemos también que el número de personas que teletrabajan está aumentando. Las oficinas y coworkings se encuentran vacíos. Esto disminuye el número de personas que compran su comida para llevar y sus nocivos envases no reutilizables. De esta manera, cadenas como Starbucks, estarán produciendo mucha menos basura estas semanas. 

Es evidente que las consecuencias de la expansión del Coronavirus son algo terrible. Si tiene una parte positiva es que nos obliga a llevar una vida más slow, nos enseña que somos capaces de vivir a otro ritmo, que es precisamente lo que debemos hacer. El planeta no puede resistir durante mucho más tiempo nuestro ritmo para llevar.