Sostenibilidad hecha a medida y nuevas resoluciones.

La llegada de un nuevo año nos marca una nueva casilla de salida. Es el momento de volver la vista atrás para revisar los meses pasados. Nos planteamos qué 

conservaremos y qué preferimos cambiar. 

Dejar de fumar, beber menos alcohol, ahorrar, aprender algo nuevo, pasar más tiempo con nuestros seres queridos, reducir nuestro estrés … 

La lista puede llegar a ser infinita.

Tras las primeras semanas es posible que nuestros impulsos nos alejen poco a poco de las nuevas metas, generando ideas de frustración. 

El consumo responsable, comienza por el consumo que hacemos de nosotras y nosotros mismos. La dirección de nuestros pensamientos, nuestra alimentación, nuestro ocio, el cariño que invertimos en nosotras y nosotros y nuestros seres queridos, los proyectos en los que nos involucramos, la capacidad de decir no…

Si la palabra resolución nos suena muy intensa, cambiemosla por la palabra intención. Es así de sencillo. Una vida sostenible debe estar hecha a nuestra medida. 

Vivir una vida consciente optimiza nuestro consumo, pero no nos llamemos a engaños, la el consumo responsable no es cómodo, requiere planificación y espacio mental para poder llevarlo a cabo. 

Es maravilloso darnos cuenta del impacto que tienen nuestras necesidades de consumo y sentir el impulso de revertirlo. Vivir el proceso de cambio de manera pausada, sin forzarnos, permitiéndonos ser nosotras mismas y nosotros mismos. 

Dejar de fumar, beber menos alcohol, ahorrar, aprender algo nuevo, pasar más tiempo con nuestros seres queridos, reducir nuestro estrés … 

Todas estas resoluciones conviven perfectamente bajo una única : reducir nuestra basura. 

Prestando atención a esa única idea, entraremos poco a poco en un proceso que nos ayudará a cumplir las resoluciones que nos marcamos en 2020. 

Para eso hemos creado María y yo este espacio, para compartir con todas y todos nuestros avances, nuestra experiencia y acompañaros en el proceso cambio. 

Alejarnos de la idea de que necesitamos todo lo que queremos y que lo queremos ahora mismo, sin pensar en que quizás necesitamos priorizar nuestras finanzas, ahorrar o evitar los bienes de consumo con un impacto negativo sobre la salud de nuestro entorno ya que nuestro yo futuro resolverá todas esas cuestiones en algún momento. Centrar el foco en nuestras necesidades reales nos ayudará a cerrar un compromiso de bienestar y cuidado hacia nosotras y nosotros. 

Tenemos doce meses por delante. ¿Cuál será nuestro primer paso?